Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo, que me perdería.

ó

Ángel de mi guarda, humilde e pido que nunca me dejes, ni de noche ni de día y que sepa aprovechar tu dulce compañía.

© 2007 Colegio Fontanar